Nación | 2 feb 2026
Gobierno
Toto Caputo, vocero único: el Gobierno controla daños para cuidar el principal activo de Javier Milei
El ministro de Economía fue el único autorizado a hablar de la salida de Lavagna del INDEC. Postergación del nuevo índice y silencio absoluto en la Casa Rosada.
En la Casa Rosada admiten que la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del INDEC tomó a todos por sorpresa. Por eso, rápidamente se puso en marcha un operativo de control de daños para cuidar el área más sensible de la administración de Javier Milei, la economía y, específicamente, los índices de inflación, que justamente elabora el organismo. Por eso, el resto de los funcionarios tuvieron prohibido hablar sobre el tema, para evitar versiones encontradas. El único vocero autorizado a mencionar los cambios en el organismo fue el ministro de Economía, Toto Caputo.
La noticia llegó a Balcarce 50 como un rumor a media mañana. De hecho, si bien había ciertos ruidos con la conducción técnica de Lavagna al frente del organismo, en la agenda del gabinete libertario no estaba prevista su salida. No fue hasta el mediodía que la noticia se confirmó a través de los canales oficiales. La prensa acreditada constató la renuncia a las 12.30.
Para esa hora, los principales funcionarios libertarios ya se habían resguardado en sus despachos. Algunos no salieron de su lugar de trabajo en todo el día, en tanto que otros decidieron ingresar y salir de la sede administrativa del Gobierno por zonas restringidas para evitar el contacto con los periodistas. El único mensaje que circuló de manera oficial fue que iba a ser el propio INDEC el que iba a comunicar las próximas novedades.
Horas después, la estrategia cambió. La comunicación que iba a estar concentrada en el organismo volvió al Palacio de Hacienda. “El mejor ministro de Economía de la historia Argentina”, tal como suele llamarlo el jefe de Estado, fue el único validado para hablar -al menos por ahora- sobre la estrepitosa renuncia de Lavagna.
Toto Caputo único vocero
Según pudo saber Letra P, la decisión de designar a Caputo como vocero único y aplicarle un bozal político al resto de los integrantes del gabinete fue una decisión de la cúpula de la Casa Rosada para disipar la incertidumbre económica y las dudas que se generarían a futuro sobre las mediciones, sobre todo las de la inflación.
Si bien el jefe de Economía no hizo mención a estos temas, sí dejó dos novedades importantes: postergará la aplicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) y Pedro Lines será el sucesor de Lavagna.
En diálogo con Radio Rivadavia, Caputo confirmó que pisará los cambios en la metodología de medición, que estaban previstos para el 10 de febrero. “Vamos a mantenerlo hasta que el proceso de desinflación esté consolidado. Por ahora, sigue como está. Como estamos muy confiados de que la inflación va a caer, no queremos dar lugar a especulaciones”, ensayó la explicación de por qué se retrasa la puesta en marcha del nuevo sistema.
“Marco Lavagna renunció porque se estuvo trabajando en la nueva metodología y Marco tenía fecha para implementarlo ahora. Con el Presidente siempre tuvimos la visión que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación estuviera totalmente consolidado”, explicó el ministro, en tanto que destacó a quien hasta esta mañana se movía como el segundo del área, Lines. "Tiene una trayectoria intachable, asegura transparencia”, amplió.
Es decir, Marco Lavagna renunció porque no estuvo de acuerdo con el retraso de la implementación de los cambios. Milei y Toto Caputo quieren mantener el sistema tal como está, algo con lo que está de acuerdo Lines.
Las versiones previas en la Casa Rosada
Pese al esfuerzo por controlar la narrativa, unos minutos antes de que Caputo saliera al aire con el periodista amigo Jonatan Viale, una voz de diálogo regular con el Presidente dejó trascender que la salida del funcionario se debió a que advirtieron que seguía respondiendo de manera política a Sergio Massa, el ministro de Economía de Alberto Fernández y líder del Frente Renovador.
Además, mencionaron no sólo una relación distante desde hace tiempo entre Caputo y Lavagna, sino diferencias a la hora de medir algunos índices relevantes para el Ejecutivo, como la balanza turística. “Necesitábamos otro perfil”, indicaron. En rigor, Lines funcionaba desde hacía tiempo como una suerte de comisario de Lavagna, a tal punto que era el hombre encargado de frenar la nueva fórmula de IPC.